Este objetivo específico de la Estrategia Andaluza de Bioeconomía Circular (EABC) se orienta a mejorar la sostenibilidad y la competitividad de los sectores agroalimentario, pesquero y forestal, fomentando el uso de prácticas innovadoras que favorezcan y desarrollen una economía circular. La estrategia sitúa estos sectores como uno de los pilares fundamentales para impulsar la transición hacia un modelo de bioeconomía capaz de aprovechar de forma más eficiente los recursos biológicos y generar nuevas oportunidades económicas a partir de ellos.
Su planteamiento responde a una doble finalidad. Por un lado, busca reforzar la capacidad productiva y la viabilidad económica de sectores que tienen un peso estructural en la economía andaluza. Por otro, pretende que esta mejora de la competitividad se produzca bajo criterios de sostenibilidad, promoviendo sistemas productivos más eficientes, una mejor valorización de subproductos, un uso más racional de los recursos naturales y una reducción de residuos dentro de una lógica circular.
En este sentido, la estrategia vincula este objetivo con la necesidad de reforzar y ampliar iniciativas orientadas a impulsar sistemas de producción sostenibles, la valorización de subproductos, el uso eficiente de los recursos y una gestión más eficiente de los flujos de biomasa generados en las actividades agrícolas, forestales, pesqueras y agroalimentarias.
Además, la bioeconomía circular se concibe no solo como un marco tecnológico, sino también como un cambio progresivo en los modelos productivos, que permita que los recursos biológicos permanezcan más tiempo en el sistema económico y puedan transformarse en nuevos productos, materiales, servicios o fuentes de energía. En este contexto, la agricultura, la silvicultura y las actividades agroalimentarias presentan un gran potencial para contribuir al desarrollo de bioenergía, bioindustrias, reciclado de nutrientes y sustitución de recursos más contaminantes o no renovables.
Desde una perspectiva territorial, este objetivo adquiere especial relevancia para el medio rural andaluz, donde se concentra gran parte de la producción de biomasa y de las actividades vinculadas a su aprovechamiento. El impulso de prácticas innovadoras y sostenibles en estos sectores puede contribuir así a diversificar la economía rural, generar nuevas oportunidades de empleo y fortalecer el tejido productivo local, alineando el desarrollo económico con la sostenibilidad ambiental.
Este objetivo se proyecta posteriormente en diferentes líneas estratégicas de la EABC, especialmente en aquellas dirigidas a mejorar la generación sostenible y disponibilidad de recursos biomásicos y a optimizar las infraestructuras y la gestión logística asociadas a su aprovechamiento.
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