Innovación, liderazgo y gestión del cambio
Un marco para identificar áreas de trabajo compartidas en Andalucía a partir del cruce entre estrategias públicas, prioridades de los servicios de la administración y conocimiento científico disponible en universidades y centros de investigación.
Un reto institucional con impacto territorial
En Andalucía, la capacidad de innovar en lo público no depende solo de incorporar nuevas herramientas o tecnologías. Depende, sobre todo, de cómo las administraciones planifican, cooperan, toman decisiones, aprenden y orientan sus organizaciones en contextos cada vez más complejos. Innovación, liderazgo y gestión del cambio remiten así a una cuestión de capacidad institucional: la de transformar la acción pública para responder mejor a retos sociales, territoriales y ambientales.
El propio marco de Impronta Andalucía parte de esa necesidad. Se define como un modelo de innovación pública impulsado por la Universidad de Granada junto con la Junta de Andalucía, a través del IAAP, con el propósito de conectar conocimiento científico, gestión pública y territorio, fortalecer la cultura de innovación dentro de las instituciones y crear un espacio estable de cooperación entre universidades y administraciones.
Cuando estas capacidades institucionales son débiles, sus efectos se traducen en fragmentación, menor capacidad de respuesta, dificultades para coordinar políticas y menor eficacia en la prestación de servicios. Por eso este reto no es meramente organizativo: afecta a la cohesión territorial, a la calidad de vida y a la capacidad real de las políticas públicas para llegar a contextos diversos, desde grandes áreas urbanas hasta municipios rurales con menos recursos. La Agenda Urbana de Andalucía lo formula de manera clara al identificar problemas como la fragmentación de las intervenciones, la insuficiencia de mecanismos de coordinación, la escasa participación y la limitada capacidad de respuesta de las administraciones.
Referencias de contexto: Impronta Andalucía como modelo de innovación pública y dimensión de gobernanza de la Agenda Urbana de Andalucía.
Un marco estratégico que conecta gobernanza, digitalización y capacidades organizativas
Este reto se apoya en varios marcos ya presentes en el ecosistema de Impronta Andalucía. Leídos en conjunto, muestran una idea compartida: la transformación pública requiere mejores instrumentos de gestión, liderazgo con visión estratégica, capacidad de cooperación y procesos de cambio sostenidos en el tiempo.
Agenda Urbana de Andalucía: dimensión de gobernanza
La Agenda Urbana de Andalucía sitúa la gobernanza como una condición de posibilidad para cualquier transformación urbana o territorial. No se limita a hablar de coordinación administrativa en abstracto: plantea cómo fortalecer estructuras institucionales, avanzar hacia administraciones inteligentes y mejorar la capacidad para planificar, gestionar y cooperar. Identifica tres grandes retos: mejorar la gestión pública, construir una administración más eficaz y desarrollar una administración con liderazgo.
- Aplicación de técnicas de gestión pública orientadas a planificación, evaluación y modernización administrativa.
- Impulso de una administración eficaz, capaz de cooperar y prestar servicios de forma más eficiente.
- Desarrollo de liderazgo institucional para anticipar, innovar y marcar una dirección estratégica.
Documento de origen: dimensión de gobernanza de la Agenda Urbana de Andalucía.
Agenda Urbana de Andalucía: visión estratégica y liderazgo
Dentro de esta misma dimensión, la línea vinculada a la visión estratégica subraya que el liderazgo institucional es clave para orientar las decisiones en un contexto marcado por cambio climático, digitalización, transición energética, desigualdades y nuevas formas de participación. La cuestión no se reduce a dirigir organizaciones, sino a construir una dirección compartida, con capacidad de anticipación y articulación interdepartamental.
- Construcción de una visión de futuro compartida.
- Capacidad para anticipar transformaciones y orientar prioridades.
- Organizaciones más flexibles y preparadas para innovar.
Documento de origen: Gob_R3. Una administración con liderazgo. Gob_L5. Visión estratégica.
Innovación digital y mejora de los instrumentos de intervención
La Agenda Urbana incorpora, además, dos objetivos estratégicos especialmente conectados con esta mesa: liderar y fomentar la innovación digital, y mejorar los instrumentos de intervención y gobernanza. Ambos muestran que la innovación pública no puede entenderse solo como digitalización tecnológica, sino como un proceso que combina herramientas, datos, capacidades, organización y toma de decisiones.
- Integración de la innovación digital en la acción pública.
- Mejora de instrumentos de intervención, planificación y gobernanza.
- Conexión entre transformación administrativa y respuesta a retos territoriales.
Documento de origen: objetivos estratégicos de la Agenda Urbana de Andalucía.
Estrategias sectoriales de transformación digital y capacidades de cambio
En el ecosistema andaluz aparecen también estrategias sectoriales que muestran cómo se está operativizando este reto en ámbitos concretos. La Estrategia de Salud Digital de Andalucía, por ejemplo, formula objetivos ligados a mejorar la toma de decisiones con datos y conocimiento, impulsar la transformación digital de la organización y fortalecer capacidades, innovación y modernización. Además, su despliegue incluye expresamente un programa de gestión del cambio y capacitación, lo que resulta especialmente relevante para esta mesa.
- Mejora de la toma de decisiones aprovechando el valor del dato y del conocimiento.
- Transformación digital de la organización y fortalecimiento de capacidades.
- Impulso de la innovación con mecanismos de ideación y participación.
- Gestión del cambio y capacitación como condición para sostener la transformación.
Documento de origen: Estrategia de Salud Digital de Andalucía 2025–2030.
Líneas clave que estructuran el reto
A partir de estos marcos, el reto puede ordenarse en varios ejes conectados entre sí. Hablar de innovación, liderazgo y gestión del cambio en lo público implica atender de forma simultánea a la organización, a los procesos, a las capacidades y a la forma en que se produce la relación entre conocimiento y decisión.
Mejora de la gestión pública
La modernización administrativa requiere técnicas de planificación, evaluación y gestión más robustas. La Agenda Urbana plantea expresamente la necesidad de profesionalizar la acción administrativa y reforzar la capacidad de coordinar y ejecutar intervenciones complejas.
Cooperación y eficacia institucional
Buena parte del problema aparece en la fragmentación: políticas dispersas, poca cultura de trabajo en red y mecanismos insuficientes de coordinación. Identificar áreas de trabajo en esta mesa exige mirar cómo cooperan los distintos niveles de la administración y cómo se articulan prioridades compartidas.
Liderazgo y visión estratégica
El liderazgo se entiende aquí como capacidad institucional para anticipar, orientar y sostener procesos de cambio. No se trata solo de dirección jerárquica, sino de generar visión, coordinación y marco de acción en contextos complejos y cambiantes.
Datos, conocimiento y aprendizaje organizativo
La innovación pública exige decisiones mejor informadas y organizaciones capaces de aprender. Tanto la dimensión de gobernanza como las estrategias sectoriales de digitalización insisten en la necesidad de incorporar datos, conocimiento y capacidades de cambio en la gestión cotidiana.
La mesa como espacio para identificar áreas de trabajo
Esta mesa no se concibe como un espacio para cerrar soluciones prediseñadas. Su objetivo es identificar áreas de trabajo con potencial de desarrollo dentro del marco de Impronta Andalucía, poniendo en relación lo que ya formulan las estrategias públicas, lo que hoy demandan los servicios de la administración y lo que pueden aportar las universidades y centros de investigación.
En este sentido, la conversación resulta especialmente pertinente porque el reto de la innovación pública se sitúa justo en la intersección entre organización, conocimiento y acción. Las estrategias públicas aportan marcos y prioridades; los servicios hacen visibles problemas operativos, capacidades instaladas y necesidades de cambio; y el sistema científico ofrece evidencias, metodologías, experiencias y agendas de investigación que pueden dialogar con esos desafíos de manera útil.
El resultado esperado no es un catálogo cerrado de respuestas, sino una mejor delimitación de ámbitos donde exista alineación, vacíos que convenga explorar, oportunidades de colaboración y posibles temas de trabajo futuro vinculados a liderazgo institucional, modernización administrativa, toma de decisiones basada en conocimiento, capacitación, innovación organizativa o gestión del cambio.
Este enfoque es coherente con el propósito de Impronta Andalucía de acercar la ciencia a las políticas públicas y fortalecer la cultura de innovación dentro de las instituciones.
Un reto para fortalecer la capacidad pública de transformación
Innovación, liderazgo y gestión del cambio no constituyen un ámbito separado del resto de retos andaluces. Son una condición transversal para abordarlos mejor. La acción climática, la cohesión social, la digitalización, la movilidad o el desarrollo territorial dependen en gran medida de que existan administraciones capaces de aprender, cooperar, orientar y transformar su manera de actuar.
Plantear esta mesa desde la identificación de áreas de trabajo permite avanzar con mayor precisión. No desde una idea genérica de innovación, sino desde la lectura compartida de los marcos existentes, de las necesidades reales de los servicios y del conocimiento disponible para acompañar procesos de cambio con mayor solidez.
Hacia una agenda compartida de innovación pública
El objetivo final de esta línea es contribuir a una agenda de trabajo que refuerce la capacidad institucional de Andalucía para responder a sus desafíos. Identificar bien las áreas de trabajo es el primer paso para construir una innovación pública más conectada con el territorio, más apoyada en evidencia y más capaz de sostener transformaciones reales en la administración.


