Andalucía afronta un proceso de envejecimiento acelerado, especialmente en el medio rural. El modelo actual de cuidados descansa sobre las familias —y dentro de ellas, principalmente sobre las mujeres—, lo que genera desigualdades y sobrecarga emocional y económica.
Situación actual:
- Altas tasas de dependencia, con servicios insuficientes en zonas rurales.
- Sobrecarga femenina en los cuidados, invisibilizada y no remunerada.
- Modelo de residencias tensionado, a menudo alejado de los pueblos pequeños.
- Alta demanda de servicios de salud mental gratuitos.
La innovación social abre caminos: viviendas colaborativas, redes intergeneracionales, servicios itinerantes de atención, teleasistencia avanzada y programas de apoyo comunitario. Revalorizar los cuidados no solo mejora la calidad de vida, sino que puede convertirse en un sector generador de empleo digno y cohesión social.


